Crónica, festival taurino contra el cáncer.

El objetivo se cumplió. Éxito en cuanto al resultado artístico y ampliarespuesta en los tendidos, con más de media plaza aparente en el inicio de

la temporada taurina en la plaza de Jaén.

El cartel lo encabezaba el rejoneador Leonardo Hernández frente a un

novillo del hierro de Fermín Bohórquez que de salida se emplazó en los

medios de forma desesperante siendo casi imposible clavarle los primeros

rejones de castigo. Luego ya en banderillas el novillo rompió adelante y

permitió mayor lucimiento al rejoneador. Hubo de echar pie a tierra para

descabellar y acabó recogiendo una cariñosa ovación.

En la lidia a pie Enrique Ponce estuvo a un gran nivel, destacando su

activa intervención en quites al novillo que le correspondió y un torero

cadencioso en la faena de muleta, en la que toreó a placer.

“El Fandi” una vez más lo dio todo, ofreciendo un vistoso espectáculo en

todos los tercios de la lidia y metiéndose de nuevo al público jienense en

el bolsillo, que solicitó para él los máximos trofeos.

Cayetano, anduvo muy dispuesto pero se topó con el animal más manso de todo

el encierro, que embestía pegando cabezazos y brincos, ofreciendo pocas

opciones.

El toreo de calidad de la tarde llegó con Lopez Simón en el quinto, donde

el torero madrileño firmó grandes muletazos al natural.

Importante actuación la del novillero Daniel Crespo, ante un novillo que

llevaba el hierro de Cortijo de la Sierra. Gustó lanceando con mucho

empaque a la verónica y rompió la monotonía de la tarde en lo que a la

faena de muleta se refiere iniciándola con un pase cambiado por la espalda

muy ajustado. Muy buenas maneras y oficio en el novillero portuense.

Cerraba cartel un año más un alumno de la Escuela Taurina de Jaén,

correspondiendo este año ese privilegio (y responsabilidad) a Juan Melchor,

quien destacó toreando con mucha clase con el capote, rematando con un

farol y posteriormente en la muleta vio como el novillo iba desarrollando

guasa y sentido, buscándole más de una vez las piernas y poniéndolo

sucesivamente en apuros, siendo prendido en alguna ocasión. El de Vilches

tiró con arrojo hacia adelante siempre y con solvencia logró resolver una

papeleta que no era fácil.

Al final, todos los actuantes fueron despedidos con cariño por parte del

público que un año más no quiso perderse este tradicional festejo taurino.

abril 16, 2018